12 de enero de 2010

eclarémonos "mutantes".

Siempre para alguien, el mal se convierte en oportunidad de felicidad. En nuestra sociedad, minada por tanta codicia egoísta, podremos vivir con felicidad, si en lugar de creer oponernos a ella, la aceptamos tal cual pero aligerándonos nosotros de nuestras ideas locas, sentimientos inferiores, deseos condicionados y actos inútiles. Toda revolución debería convertirse en una re-evolución. Declarémonos "mutantes".

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