28 de enero de 2010

de actos


intente por dias y dias, y al fin lo logre; ahora esto no cambia nada. Ante nuestros actos y de otros se debe actuar como cuando te gusta una obra bella pero no se le alaba, porque ésta no puede hacer nada por sí misma, asi como cuando se encuentra delante de una planta. Los actos buenos son la por siempre resultado de actos malos; y los actos malos son actos buenos, pero realizados de una forma estúpida, y mientras siga actuando en nosotros el hábito hereditario de juzgar, amar y odiar erróneamente, asi cada vez mas se irá debitando el ser mismo y en este mismo terreno nuestro ser va adquiriendo un nuevo hábito: el de comprender, el de no amar ni odiar, cuando entonces se mire hacia atrás, todos nuestros actos y juicios resultarán tan limitados e iracionales.
Puede que al darnos cuenta de todo esto produzca un gran dolor, pero existe un consuelo pues entonces sera conocida la libertad y se que serán muy pocos que lo descubran y a tu despertar seras de las almas de esos solitarios; allí se acumulan nubes más densas que en ninguna otra parte, y reinan a un tiempo la claridad más pura y el crepúsculo más sombrío. Todo es necesidad y es el camino que conduce a esa inocencia.

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